miércoles, 7 de noviembre de 2018

La caravana migrante cura sus heridas en Ciudad de México


La caravana de migrantes ya está en Ciudad de México. Unos 4.000 centroamericanos, principalmente hondureños, se concentraron este lunes en el estadio Jesús Martínez El Palillo, al oriente de la capital mexicana. Las autoridades esperan que varios centenares más lleguen entre el martes y el miércoles, en medio de las elecciones legislativas en Estados Unidos del 6 de noviembre. "Es una ciudad inmensa, todo es diferente, no se parece en nada a Honduras", comentó asombrada Gabriela Regalado, de 20 años, que salió de Honduras con su esposo, dos hijos y tres hermanos, a su arribo a la megalópolis más poblada de América Latina.

Los integrantes de la llamada primera caravana, compuesta por unos 5.000 migrantes, avanzaron hacia Ciudad de México desde el pasado fin de semana, pese a los problemas que han enfrentado para conseguir autobuses que los transportaran de forma masiva desde el Estado de Veracruz, que bordea el golfo de México. Este grupo, el más adelantado en el camino hacia la frontera con Estados Unidos, se fragmentó en los últimos días y continuó en grupos pequeños, aunque se espera que puedan reagruparse en los próximos días. "De aquí para arriba el tirón será fuerte, vamos a esperar a que lleguen los demás para ver cuándo y a dónde seguimos", señala Noel Castañeda, de 25 años.
Ciudad de México es para muchos migrantes la primera parada en la que se quedan en un albergue, bajo techo. “Por fin, estamos tranquilos, el viaje ha sido pesadísimo, pero gracias a Dios ya estamos aquí”, contó emocionado Franklin Rodríguez, un hondureño de 19 años, con un vendaje en la mano derecha tras un accidente en el camino desde Veracruz. Es un campamento enorme. En las inmediaciones de El Palillo se instaló un comedor, contenedores de agua para que los migrantes puedan ducharse y lavar su ropa, consultorios médicos móviles, módulos de atención psicológica y colchonetas. Los migrantes se arremolinaron para recoger abrigos, cobijas y ropa donada. Otros cargaron sus teléfonos en enjambres de cables enmarañados y cargadores. Unos pocos colgaron su ropa en la malla que rodea el estadio. El mayor centro de acopio para las donaciones se concentraron desde el fin de semana en el Zócalo, la plaza principal de la capital mexicana.
En la zona del puente humanitario, como la nombraron las autoridades, se mantiene una fuerte presencia de policías, funcionarios del Gobierno local y representantes de Naciones Unidas (ONU), instituciones de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil. El acceso a la prensa es limitado. Los coordinadores del éxodo centroamericano se quedaron en la retaguardia, compuesta en su mayoría por mujeres y niños. Un corte de los primeros 500 migrantes que llegaron daba cuenta de que un 70% eran hombres y un 30%, mujeres, de acuerdo con la Comisión local de Derechos Humanos. Hay también un grupo de 100 migrantes que desapareció en Veracruz desde el sábado pasado, alertó el Alto Comisionado de la ONU en México para los Derechos Humanos.
Las familias y los menores de edad comenzaron a llegar a cuentagotas. Ciudad de México había sido vista como una parada crucial para recibir atención médica tras más de tres semanas en el camino y para establecer un diálogo con el Gobierno de Enrique Peña Nieto y la Administración de Andrés Manuel López Obrador, que asume funciones el próximo 1 de diciembre. Ante la ausencia de los organizadores, aún no se define cuánto tiempo permanecerán en la capital ni cuál es el próximo punto en su ruta.
La llamada segunda caravana, un grupo de entre 1.000 y 2.000 migrantes, comenzó este lunes a llegar a la pequeña población Tapanatepec, en el Estado sureño de Oaxaca. Otra caravana de unos 1.500 integrantes, sobre todo salvadoreños, aún se encuentra en la costa del Estado de Chiapas, a unos 100 kilómetros de la frontera con Guatemala. Otros 1.650 centroamericanos están en el albergue de la Feria de Tapachula (Chiapas), de acuerdo con el Gobierno mexicano. Se calcula que unas 10.000 personas están en tránsito por México, pero las cifras y la forma de dar cuenta de las oleadas varían.
“No sé ni en qué día estoy ni he podido comunicarme con mi familia”, dijo Rosa Castillo, una migrante hondureña de 40 años, que llegó este lunes a la capital. “No sabía de las elecciones de Estados Unidos, en realidad la política no nos importa mucho, solo queremos saber si podremos cruzar la frontera”, agregó Castillo, que vivió 10 años en Monterrey, en el norte de México, hasta que tuvo que volver a Honduras en mayo del año pasado. Algunos inmigrantes siguen de forma marginal las noticias de sus países y las de México, pero se concentran más en compartir las experiencias de quienes ya han intentado llegar a Estados Unidos antes.
Los migrantes se encuentran todavía a más de 3.000 kilómetros de Tijuana, el punto por el que se había dicho que iban a entrar a Estados Unidos. "Estamos alegres, lo logramos y de aquí seguimos pa' arriba", dijo emocionado Lester Martínez, de 19 años, después de leer un periódico que lleva las amenazas de Trump, el último recuento del Gobierno mexicano y una foto destacada de la caravana en la primera página. "No tenemos miedo, seguimos pa' lante".

sábado, 3 de noviembre de 2018

Chomsky: "La caravana huye de la miseria y de los horrores de los que EE.UU. es responsable"

Los migrantes escapan de la violencia y de la pobreza en tres países "que han estado bajo la dura dominación de EE.UU. desde hace mucho tiempo", pero sobre todo desde la década de los 80, destaca el filósofo.

Los integrantes de la caravana de migrantes centroamericanos que se dirigen hacia EE.UU. "huyen de la miseria y de los horrores" de los que Washington es responsable, sostiene el reconocido filósofo, lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky.
En una entrevista en Democracy Now, el intelectual subraya que esta caravana "de personas pobres y miserables" huye de "la opresión severa, la violencia, el terror y la pobreza extrema" en Honduras, Guatemala y El Salvador, tres países "que han estado bajo la dura dominación de EE.UU. desde hace mucho tiempo, particularmente desde la década de los 80", cuando las guerras de terror de Ronald Reagan "devastaron particularmente a El Salvador y Guatemala y, en segundo lugar, a Honduras".

"Increíble farsa"

Sobre Honduras, "la fuente más extrema de migrantes en este momento", Chomsky recordó que, si bien siempre fue amargamente oprimido, en 2009 tenía "un presidente moderadamente reformista", Manuel Zelaya, que fue expulsado tras un golpe militar "condenado severamente en todo el hemisferio, con una excepción notable: EE.UU.".
El Gobierno de Barack Obama se negó a llamarlo golpe militar "porque si lo hubieran hecho, la ley los habría obligado a retirar los fondos" del régimen militar que estaba imponiendo un "terror brutal", afirmó el filósofo, agregando que, en consecuencia, Honduras se convirtió "en la capital mundial del asesinato". 
 Chomsky ve como una "increíble farsa" que la Administración Trump envíe a la frontera miles de militares para detener a esos "pobres, miserables, familias, madres, niños, que huyen del terror y la represión de los que somos responsables". Además, subraya que "los soldados enviados a la frontera superan en número a los niños que huyen", mientras que una "notable campaña de relaciones públicas" asusta a los ciudadanos estadounidenses haciéndolos creer "que estamos justo al borde de una invasión".

"Troika de la tiranía"

Por otro lado, el activista se refirió también a las declaraciones del asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, que este jueves calificó a Venezuela, Cuba y Nicaragua como "la troika de la tiranía".
Según Chomsky, esta afirmación evoca inmediatamente el discurso del "eje del mal" de George Bush en 2002, que "sentó las bases para la invasión de Irak, el peor crimen de este siglo con horrendas consecuencias". Para el filósofo, la "troika", al igual que el "eje del mal", son aquellos "que sencillamente no obedecen las órdenes de los Estados Unidos".

Buscarán que milpa maya sea patrimonio agrícola mundial

Ciudad de México. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), informó que se inició el proceso para reconocer a la milpa maya como patrimonio agrícola mundial.
Detalló que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) del estado de Yucatán, presentó el proyecto durante el primer Foro Nacional sobre Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), realizado hoy en las instalaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
“México ya ha logrado el reconocimiento del Sistema Agrícola Chinampero de la Ciudad de México y ahora se está presentando el del Sistema de la Milpa Maya de la Península de Yucatán. Confiamos en que no serán los únicos dos. La riqueza milenaria de sistemas de producción agrícola, saberes ancestrales de los pueblos originarios para la producción de alimentos se extiende por todo México”, manifestó Crispim Moreira, representante de la FAO.
Yoshihide Endo, coordinador del Programa SIPAM de la FAO, explicó que al designar SIPAM se busca identificar y dar reconocimiento a los sistemas agrícolas que comparten conocimientos tradicionales, prestan atención a la biodiversidad y cuentan con asombrosos paisajes.
“En el proceso para presentar una nueva candidatura y elaborar el consecuente plan de acción es necesario que todos los actores: las comunidades, productores, el gobierno local, la academia y organizaciones de la sociedad civil, deben unirse para compartir y revalorar los conocimientos tradicionales”, manifestó Endo.
Los SIPAM son alternativas productivas que hacen uso sostenible de la biodiversidad al tiempo que recuperan prácticas agrícolas tradicionales de bajo o nulo impacto ambiental.
“Es importante recuperar esto, porque también se conjunta con los Objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, con el propósito universal de erradicar el hambre y la pobreza del planeta y proteger el medio ambiente. Lo que hace la FAO al reconocer los SIPAM es volver a la sabiduría histórica tradicional, pero con una mirada del siglo XXI, para contribuir a producir alimentos de manera sostenible y a contribuir al cuidado del medio ambiente”, expuso Miguel Ruiz Cabañas, subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la SRE.
Apuntó, durante la inauguración del encuentro, que frente a la degradación ambiental que está sufriendo el planeta, el cambio climático, la deforestación y pérdida de biodiversidad, se tiene que volver a los métodos tradicionales de producción que los antiguos mexicanos desarrollaron.
Moreira, reconoció la decisión del gobierno mexicano de coordinar las acciones políticas e institucionales, a través de la SRE, para impulsar nuevas candidaturas para recibir el reconocimiento SIPAM.

Visita AMLO tumba de sus padres en Tabasco

Villahermosa. El presidente electo Andrés Manuel López Obrador estuvo esta mañana en Villahermosa para visitar las tumbas de sus padres y hermano, así como la de su primera esposa, ante el tumulto de gente que buscaban saludarlo, ofrecerle tamales e incluso tomarse fotos con él.
En el lugar dijo que estará a la altura de las circunstancias, “ayudando al pueblo, a nuestro querido pueblo de Tabasco y de México”.
Declinó hacer declaraciones sobre cualquier tema, como la cancelación del proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (MAIM), que se realizaría en Texcoco. “Hoy es día de los difuntos”, puntualizó.
Primero acudió al Panteón Central, donde están los restos mortales de su padre Andrés López Ramón y Manuela Obrador, y uno de sus hermanos, José Ramón. Más tarde se trasladó al Recinto Memorial en donde fue sepultada su esposa Rocío Beltrán.
Cuando arribó al Panteón Central, ubicado a unas cinco cuadras del centro de la ciudad, se le observó sonriente, sobre todo en el momento que una señora le ofreció pedazos de la tradicional manea (tamal hecho de carne de res, revueltos con masa y hoja de chipilín). El presidente electo tomó gustoso dos trozos.
Una vez frente a las tumba de sus padres y hermano se le notó melancólico, incluso asomaron destellos de lágrimas. Ahí comentó que se daba tiempo de visitar las tumbas de sus familiares porque no hay que olvidar “a nuestros finados. Es una tradición, es muy nuestro, de nosotros los mexicanos”.
Expuso sonriente que no debe olvidarse de dónde venimos y es una tradición que debe seguir; “dichoso mes, que empieza con los santos y termina con San Andrés”.
Al detenerse frente a la bóveda de su ex esposa, Rocío Beltrán, mencionó que fue su compañera de lucha e impulsora de batallas políticas: “Me ayudó en los momentos más difíciles. Es un homenaje a todos los difuntos, a todos los familiares que se nos adelantaron”.
En la visita a los dos panteones hubo prácticamente romerías de simpatizantes del presidente electo, pues se le acercaron para saludarlos; otros para tomarse alguna foto y uno más, incluso, para solicitar una recomendación con Adán Augusto López Hernández, gobernador electo de Tabasco.
Cerca del medio día se despidió entre los gritos de sus seguidores (que desdeñaron el anuncio de “silencio” en los panteones), pues no paraban de gritar: “¡Presidente! ¡Presidente!”. López Obrador explicó que se tenía que trasladar a la Ciudad de México a cumplir con compromisos.

Cascabeles, baile y mucho mezcal: así se celebra la ‘muerteada’ en Oaxaca



El sonido de la comparsa es ensordecedor. El ritmo de las tubas, trompetas y clarinetes va metiendo en un estado de euforia al público. El mezcal fluye como el motor líquido de la fiesta. Los disfraces elaborados con cientos de cascabeles suenan como gigantescas maracas al compás de la música.
Algunos portan caretas diabólicas, cubiertas de sangre y con muecas macabras. Otros llevan máscaras de luchador repletas de cristales que al reflejar la luz crean un efecto de bola de discoteca. El baile consiste en saltar al ritmo de la comparsa, en no parar mientras siga la música hasta el amanecer y más allá.
No es la tradicional celebración del Día de Muertos en Oaxaca, pero tampoco es una fiesta de Halloween. Es un híbrido que se ha ido modificando a lo largo de un siglo conocido como “muerteada”, la mayor fiesta del año para la localidad de San Agustín Etla, a las afueras de la ciudad de Oaxaca.
Aquí la noche del 1 de noviembre el panteón está vacío. Nadie acude a depositar flores a las tumbas de sus seres queridos. Todos están afuera, en las calles, siguiendo a la comparsa recorren las empinadas calles del pueblo, metiéndose en los patios de las casas a seguir bebiendo en un éxtasis que no termina hasta el mediodía del 2 de noviembre.
Los lugareños saben que es el día para tirar la casa por la ventana para honrar a sus muertos: los pesados disfraces de cascabeles y espejos típicos de la “muerteada” pueden llegar a costar más de 10.000 pesos mexicanos (unos 500 dólares) y toma varios meses elaborarlos.
Mientras varios hombres disfrazados se mueven al son de la música, un grupo de coreanos con los rostros pintados como catrinas mira atónito el espectáculo. Se ha convertido en un atractivo turístico que atrae a estadounidenses, alemanes o británicos que no se quieren perder la mayor fiesta de Oaxaca.
Pero las masas de turistas y curiosos no distraen a los disfrazados, centro gravitatorio de la fiesta. Lanzan al aire gritos de ánimo para que no pare el baile, insultan a la banda para que siga tocando entre canción y canción, vierten mezcal de la botella en la boca de los compañeros. Y sigue la juerga. Todavía se oye.


Caminando y de 'aventón', migrantes van rumbo a CDMX

Sayula de Alemán, Ver. La caravana migrante, integrada por personas provenientes de Centroamérica, decidieron esta mañana avanzar caminando y "aventones" hacia la Ciudad de México, por lo que harán una parada en Ciudad Isla, Veracruz.
Lo anterior, luego de que no llegarán los 150 camiones que había prometido ayer el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, quien por el momento solo ofreció llevarlos a Coatzacoalcos, en lo que se resuelve el tema del agua en la Ciudad de México.
Los migrantes despertaron desde las 04:00 horas de este sábado y se pusieron en fila, en espera del transporte; sin embargo, poco más de las 06:00 horas, en asamblea, tomaron la decisión de partir a pie hacia la capital del país.
Los coordinadores de la caravana exhortaron al contingente caminar en grupo y no dispersos, como lo han hecho, toda vez que, aseguraron, será un día importante en su ruta hacia la frontera de México con Estados Unidos.
El contingente va acompañado de la Defensoria de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, así como de la Comisión de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, así como de la Comisión de Derechos Humanos Humanos de la Ciudad de México, y apoyados por unidades de la Cruz Roja Mexicana.
En este ambiente existe duda e incertidumbre entre los integrantes de la caravana, pues mientras unos ya avanzan por la ruta indicada, otros decidieron dirigirse hacia la autopista para llegar a la capital del país, pues consideran que hay un retroceso en su camino.
La caravana llegó ayer proveniente de Matías Romero, un municipio del del sureño estado de Oaxaca, y se instaló en el mercado municipal de Sayula de Alemán. 

El Gobierno de Estados Unidos muestra a los primeros soldados en la frontera


La imagen de militarización de la frontera de Estados Unidos con México que trata de promover el presidente Donald Trump se hizo realidad este viernes cuando empezaron a llegar los primeros efectivos a algunas zonas de California, Arizona y Texas. La aviación de Estados Unidos distribuyó imágenes de soldados llegando al aeropuerto de Harlingen, Texas, para su despliegue en la zona de McAllen, al sur del Estado. Son los primeros 1.000 soldados de un contingente aprobado de 5.200 que, según el presidente Trump, podría llegar a los 15.000.
El despliegue militar, que en sus cifras máximas sería mayor que la presencia de Estados Unidos en Irak, tiene como objetivo supuestamente la contención de la “invasión”, en palabras de Trump, que se avecina desde Centroamérica. Una caravana de migrantes que partió de Honduras en dirección al norte y hace dos semanas cruzó la frontera entre Guatemala y México en dirección a Estados Unidos. La caravana, formada por familias desesperadas, ha crecido hasta las 7.000 personas. Se encuentran a más de 1.000 kilómetros de la frontera entre México y Estados Unidos. Y avanzan a pie.
Todo esto sucede a cuatro días de las elecciones legislativas del próximo martes, 6 de noviembre, en las que Trump se juega el futuro de su presidencia. Trump ha convertido este asunto en uno de los principales puntos de su campaña y trata de excitar a sus seguidores transmitiendo sensación de caos en la frontera, un caos al que, dentro de esta lógica narrativa, él responde con dureza para defender EE UU. Los militares no pueden hacer las labores de policía de inmigración (ICE) y los agentes de seguridad fronteriza (CBP). Su trabajo se limita a apoyo logístico y administrativo, para poder destinar más agentes al trabajo de seguridad en la frontera.
El despliegue militar en la frontera está además envuelto en la retórica antiinmigrantes más dura que ha utilizado Trump desde tiempos de la campaña electoral. El jueves, Trump anunció que se plantea modificar las leyes de asilo, que quiere modificar por decreto la Constitución para negar la nacionalidad a los nacidos en territorio de EE UU de padres extranjeros, y que ha pedido a los soldados desplegados que respondan con fuego a cualquier agresión.
La actual demostración de fuerza en la frontera es la segunda después de que Trump exigiera la movilización de más de 2.000 miembros de la Guardia Nacional (ejército de reservistas que depende de los Estados) ante la llegada de una caravana de inmigrantes parecida el pasado mes de abril. Aquella caravana llegó a la frontera dividida en grupos de decenas o cientos. Los que pidieron refugio en los puertos de entrada de la frontera fueron recibidos y sus peticiones procesadas, de acuerdo a las leyes de asilo estadounidenses.